El poder de la mente 🧠

¿Conoces sobre el efecto placebo? ¿Y el efecto nocebo? Aquí te cuento un par de casos para entender el poder de la mente sobre el cuerpo.

Al hacer estudios, por ejemplo, sobre un nuevo medicamento, se hacen pruebas sobre 2 grupos de sujetos: aquellos a los que realmente se les administra el medicamento, y aquellos a los que se les administra una pastilla inocua.

A ambos grupos se les informa los efectos positivos y posibles efectos adversos asociados al mismo, y muchas veces el grupo que no recibe el medicamento, se beneficia de los efectos del medicamento (efecto placebo) o manifiesta los efectos adversos del mismo (efecto nocebo).

En otras palabras, el efecto placebo funciona así: mi mente está segura de haber recibido el medicamento, entonces mi cuerpo generará los efectos positivos, y así muchos pacientes sanan a pesar de no haber recibido la medicación real.

Por otro lado, el efecto nocebo funciona así: mi mente está segura de haber recibido el medicamento, entonces mi cuerpo generará los efectos adversos (negativos), y así muchos pacientes manifiestan tales contraindicaciones a pesar de haber recibido solo una pastilla de azúcar.

El por qué algunas personas deciden concentrarse en los efectos positivos y otras en los negativos será cuestión de otro análisis. Lo importante a resaltar aquí es el poder que tiene la mente sobre el cuerpo. Y esto no solo funciona cuando se trata de medicamentos.

En el libro “La biología de la creencia” del Dr. Bruce H. Lipton (4ta. Edición) relata sobre un estudio realizado por la Facultad Médica de Baylor y publicado por The New England Journal of Medicine en 2002, titulado “Un ensayo controlado de cirugía artroscópica para la osteoartritis de rodilla“, en el cual se trabajó con pacientes con osteoartritis de rodilla que fueron asignados aleatoriamente para recibir desbridamiento artroscópico, lavado artroscópico o cirugía placebo. En este último grupo se simuló un procedimiento de desbridamiento artroscópico estándar. Después de preparar y cubrir la rodilla, se realizaron tres incisiones de 1 cm en la piel. El cirujano pidió todos los instrumentos y manipuló la rodilla como si estuvieran realizando una artroscopia. Se roció solución salina para simular los sonidos del lavado. El paciente permaneció en el quirófano durante el tiempo necesario para el desbridamiento.

La atención posoperatoria fue igual para todos los pacientes: ayuda para caminar, un programa de ejercicio gradual y analgésicos.

Los resultados se evaluaron en múltiples puntos durante un período de 24 meses, y concluyeron que los resultados ¡fueron los mismos para los 3 grupos!

En su libro titulado “Deja de ser tú”, Joe Dispenza nos habla de un estudio realizado en 1992 titulado “Aumentos de fuerza a partir del programa motor“, publicado en el Journal of Neurophisiology, que demostró también el poder de la mente sobre el cuerpo. Dividieron a los participantes del estudio en 3 grupos. Al primer grupo se le pidió que ejercitara un dedo durante 5 sesiones de entrenamiento por semana durante un mes. A un segundo grupo se le pidió que ensayara los mismos ejercicios durante el mismo tiempo, pero en su mente, sin hacer el ejercicio físico, solamente imaginando. El tercer grupo no realizaba ningún ejercicio, real ni mental (grupo de control).

Al finalizar el estudio, y comparar los resultados, vieron que el primer grupo, que había hecho el ejercicio real, había aumentado un 30% la fuerza de su dedo, mientras que el segundo grupo, demostró un 22% de aumento en su fuerza muscular, ¡solamente imaginando que había realizado el mismo ejercicio!

Si esto no explotó tu cabeza no sé qué lo hará.

Nuestra mente es maravillosa, y espero que esto al menos te permita cuestionar qué hay en tu mente. Qué estás generando en tu cuerpo y tu vida: ¿efecto placebo o nocebo?

Te deseo un gran poder mental que te beneficie cada día. ¡Gracias por leer!

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compras